Desde hace una semana que sus ojos no se separan de mi nuca, de mis ojos, de mis mejillas, de mis labios, de mi barbilla, de mis tetas, de… continuamente me observa con mirada de Tsunayoshi Sawada, cuando esta ido.
Hoy me he encontrado un papel doblado en la taquilla. Era un plano de la ciudad. Desde el Instituto hasta mi casa, había unas líneas discontinuas y en unos puntos concretos un círculo.
En estos puntos había semáforos. Cuando se ponían de color verde, dominaba un corazón y la flecha de la circulación que indicaba hacia el cielo.
Al llegar en casa, mi madre me da un sobre cerrado con solo mi nombre LIS.
Lo he abierto y había escrito estas palabras:
Si el sol fuese femenino llevaría tu nombre: LIS
Si las sirenas cantasen un nombre se oiría: LIS
Si el viento pudiera silbar al amanecer diría: LIS
Si las sombras fuesen solo letras, escribirían: LIS
Si en el mundo solo hubiese una chica, ese seria: LIS
Si aún no tuviera nombre las rosas, se llamarían: LIS
Me he descolocado, ¿será un romántico clásico el Tsunayoshi de mi clase? ¿será un "ido" con mucha claridad mental? ¿ se le abra ido la olla? No tengo ni idea. El lunes le hablo.
Pero, caramba, me ha erizado los pelos de todo el cuerpo y me ha entrado taquicardia.
No, el lunes no le hablo. Le miraré fijamente a los ojos y si no aparta su mirada de la mía de daré un piquito. Se lo merece ... y a continuación... la historia lo escribirá.